martes, 1 de abril de 2014

Talking to the Moon

Recuerdo las veces que le hablé. Lo mucho que le lloré.
Han pasado 35 meses, desde la ultima vez que conversamos. 35 meses en los que la olvidé. 35 meses donde sentía no.necesitarla. Fui un ingrato.
Han pasado 35 meses y estoy aquí, acordandome de ella, como aquella noche, donde la buscaba, donde le pedía y agradecía. 35 meses donde no supo de más de mí. Aunque a decir verdad, ella siempre supo de mí. Desde tan lejos, desde lo alto, siempre me vio, me cuido. Entonces fui yo quien no supo de ella en éstos 35 meses. Aún sabiendo dónde estaba, aún siendo tan fácil encontrarla, verla, observarla, contemplarla. No la supe ver.
Hoy estoy aquí, 35 meses después, dispuesto a buscarla, a verla, observarla, mirarla, contemplarla. Entre law nubes y el radiante, pero nada cálido sol de otoño. La busco, la busco como mi unica solución, a mi soledad, a mi tristeza, a mi desamor.
Dónde estás? Me estás dando una lección? Ya la aprendí.
Vuelve, como aquella canción que dice que, sin ti la vida se me va.
Necesito que hablemos, pero no te diré lo mismo, no te diré quien ganó o quien perdió.
Te contaré de éstos 35 meses. Mejor aún, te escucharé hablar de mí, éstos 35 meses. What's Up.

martes, 24 de julio de 2012

Y ahora qué?

Hoy mi corazoncito. Mi media naranja. Toronja le iría mejor. Hoy mi amor, mi complemento, mo mitad. Ya no está.
No. No se fue con otro, no me dejo ni me abandonó como perro sin dueño. No tomó un largo viaje ni mucho menos hemos terminado. Consiguio trabajo.
Yo que tanto se lo recomente, tanto que se lo ... (recibo una llamada)
"Aló? Hola amor, te necesito. Te dejé un mensaje en el FB. Ven a mi casa."
Algo me dice  que la chamba no duró tanto. En fin. Y yo que empezaba a extrañar.


martes, 22 de noviembre de 2011

Levemente (La vueltas que da la Vida)

Cada día toma fuerzas, cada día siéntete mejor que el anterior, no por él, por ti, por que te quieres y aunque sea importante, no es básico, aunque te faltes, y a veces caigas en la soledad, y desee con todas tus fuerzas estar con él, has aprendido a vivir sin él, has aprendido que desde el momento en das el primer respiro, tienes que preocuparte por ti, nadie mas va a levantarte una mañana para darte ganas de vivir, tú decides si quieres que esa persona que se encuentra a tu lado sea tu razón de vivir, o no, tú decides si quieres someter tu vida a alguien de manera egoísta, celosa, controladora, de tal manera que si no está contigo no eres feliz, pero tú no, tu amor es libre, yo no necesitas nada de él para ser feliz, sólo te basta con saber que existe en el mundo alguien que no sabe quien eres, pero que en las oscuras noches intuye que existes, este juego del destino es precioso, y ya aprendiste como jugar en él, que no te importe si se va, pero si lo hace lo extrañaras, nunca estas pendiente de él, a veces lo ignoras, pero cuando no lo ignoras te haces falta, no lo escucho, no lo ves, no lo sientes… pero si no esta… lo extrañas…

Tu amor no se limita a tenerlo, tu amor se expande en su felicidad, por que, a pesar de que no has sabido quien es, te enseñó como amar, la vida te pone personas que te enseñan algo, puede que a muchas de ellas ni siquiera las conozcas, pero si reconoces lo que debes aprende.

martes, 31 de mayo de 2011

Aún hoy.

Necesita huir, salir a caminar y pensar, a decir verdad ya había pensado demasiado.

Era el momento ideal para hacer la reflexión del mes, más aún si celebraré una fecha. Pensaba llegar a casa a escribirle una carta de amor, confesando lo bien que me siento y tantas de esas cursilerías, pero basta un OFF para cambiar la historia.

No todo fue maravilla ni felicidad en lo que va de este mes. A decir verdad, creo que hemos peleado más de lo que hayamos podido reír con sinceridad. Siempre sabía y sentía que debía de irme, de no continuar, algo en mi me decía que no tenía solución, que simplemente es un mal sueño, aún así, siempre me quedé, tratando de dar lo máximo en mí, o por lo menos eso creo.

Necesito sentarte frente a mí, y con tus ojos en mi cara, preguntarte tantas cosas. Para empezar… necesito saber con urgencia se eres feliz a mi lado.
Pero si es cuestión de confesar, necesito ser sincero yo también. Daré el ejemplo y seré yo quien empiece a decir todo antes que tú puedas terminar de respirar.

Confieso que soy muy celoso y desconfiado (Algo con lo que no nací, pero sí que sembraron en mí.), aunque casi nunca lo demuestra, a decir verdad, nunca lo demostré con las otras personas. Pero el tan solo verte reír con los demás como un día lo hiciste conmigo y que hoy ya no lo hagas más, me hace creer que algo está pasando, que algo no anda bien o que tal vez la monotonía mató eso que un día no enamoró y que hoy no sabemos cómo se llama.

Confieso que casi siempre armo un teatro involuntario jurando a los 4 vientos que me sueltes porque me iré, cuando por dentro sé que no lo haré.

A tu lado, aprendía a dejar de lado la vergüenza y dar por fin cara a los demás, demostrando que sí tengo sentimientos, que me puedo enamorar y que lo puedo demostrar sin miedo al qué dirán.

A tu lado, aprendía a tener correa y aguantarte los jodidos apodos, nada cariñosos hasta ahora.

A tu lado aprendí a mentir para poder estar a tu lado.

A tu lado, volví a soñar y creer en que no todo puede ser tan malo.

Confieso que te recuerdo más como la primera vez, cuando hablas siempre diciéndome lo feliz que podía llegar a ser, la felicidad que me esperaba. Soñaba con tus palabras, con esa realidad que me pintaste, soñaba ya contigo.

Me vuelvo a preguntar si en verdad eres feliz a mi lado. Si te sientes bien cuando estoy junto a ti. Si tu corazón late cada vez que me ves. Si estas enamorado.

Te confieso también que me siento mal cada vez que te escucho cantar una canción de desamor, que me aturde la menta cuando cantas a viva voz un decir adiós o te extrañaré, o tal vez lamentando una partida. Sé lo mucho que amaste a quien hoy ya no está contigo porque decidió volar.

Al igual que tú, también tengo un pasado, que aunque no esté presente, sé que aún no se va. Doy todo de mí por olvidar aquello que tú mismo llamaste masoquismo. Ahora me pregunto, como debo llamar al insistir y creer que todo irá mejor. Es que a pesar de todo, no me quiero dar por vencido… necesito luchar, sé que lo lograremos.

Te confieso también que detesto tu ironía y tu orgullo infundado. Nunca creí que siempre fuera así… siempre era yo el que nunca de su brazo a torcer, el terco y recio en su decisión. Contigo sin razón alguna me ablandé y empecé a disculparme aun sin tener la culpa, es que eran mis ganas de solucionar lo que tal vez ya no tenía solución.

Camino a casa, después de salir sin saber cómo, ya que no sabía si estábamos molestos, peleados, o qué. Tenía tantas ganas de llorar que lloré. Algo que procuro no hacer frente a ti aunque casi siempre lo hago. Mil ideas a la mente para escribir, tantas preguntas y confesiones a la vez. El quedarme en el carro y pasarme media hora de viaje, hicieron que olvidaran gran parte de ello. Pero siento que lo principal ya lo dije.

Ahora sí, aún con la desconfianza por ser como me veo, sólo me queda decirte que:

Lo siento, soy lo que ves, aquel negro que un 15 de abril por la madrugada de aquel viernes decidiste besar. Soy ese negro, flaco, ojeroso, cansado, pero con muchas ilusiones de algo nuevo al cual decidiste proponerle una relación el 31 del mismo mes y la cual acepté enamoradísimo el primero del mes siguiente a las cero cero horas.
Soy ese negro con el cual reíste más de 16 horas en aquellos viernes de rajes cuando todo iba bien.
Soy ese negro que osadamente decidió llevarte una Inka Kola bien helada disque para enamorarte.
Soy él, soy lo que ves, no sé si lamentar o agradecer no ser lo que tal vez quisieras ver o a quién quisieras ver. Soy yo, no tengo mucho para darte, ando de vacas flacas, sólo mil detalles que podría ofrecerte, aún con miedo… por cómo eres, no sé si siempre fuiste así o son producto del desamor.

Tengo mil ganas y con cada una, demostrarte como y cuanto te quiero.

Siento que te voy a amar como no tienes idea y creo que ya empecé, sólo así explico el que siempre quiera seguir adelante.
Está no es justamente una carta de amor ni nada que se le parezca, pero fácil y sentirás que me vez al leerlo si es que algún día llegas a hacerlo.
Feliz 1er mes por cierto.

Ah, lo olvidaba, detesto el que creas que cuanto la cagaste, tus besos serán la solución, créeme, un disculpa es más efectivo.

sábado, 7 de mayo de 2011

Stop!


Confieso que me sentía mal, en cierta parte culpable de todo, hasta que mi mala costumbre, me hizo ver una vez más mi triste realidad.

Recuerdo como empezó todo, y es que fue por los pasillo de D’gallia donde lo vi. Ahora que lo tengo o tal vez tenía donde lo imaginé, todo cambió.

Sigo recordando, los días de marzo y más aún el primer día de abril. Y es que fueron como ningunos, tan geniales. Jamás olvidaré aquel primer viernes donde no pensé reír tanto. Aquellos primeros días donde me sentía seguro, donde tenía en quien confiar.

Hoy, sólo una inmensa inseguridad me está invadiendo, hoy, sólo la tristeza me acompaña, y más que nunca, siento que no puedo confiar en nadie más.

Necesito como siempre de uno oídos fieles que me oigan, de unas manos que me abrasen, de una mirada que me vea y alguien en quien contar.

Aún no logro saber si significo algo, aún no logro saber lo que valgo, aún no puedo decir que el amor es lo mejor que me tocó vivir. Aún no tengo el final que busqué sin encontrar.

Me siento mal conmigo por haber creído, por ser tan irresponsable, por no saber cuidarme, por no saberme amar aún. Aún después de todo lo que me tocó pasar no logro tomar conciencia y no sé en verdad cuando lo haré.

Quiero terminar con todo esto, pero tengo tanto miedo de perder, aún no sé, perder qué, porque siento que no he ganado nada y que tampoco tengo nada, ni siquiera aún por merito propio. Sé que me debo calmar, sé que las decisiones en este estado casi nunca son las correctas, pero si son las que más se desean.

Ya no quiero continuar con esto. Ya no. Aún así, no quiero perderte.

viernes, 18 de febrero de 2011

Es mejor que no sepas quién soy.

Es mejor que no sepas quien soy, es mejor que ni siquiera pronuncies mi nombre, es mejor seguir en el fuerte de la obscuridad antes que sepas quien soy, de a poco me he acostumbrado a vivir sin ti, de a poco y con mucho dolor, pero lo he logrado, al fin he logrado que vivir sea llevadero, por que, me he dado cuenta que solo yo importo en mi mundo, soy lo mas importante de mi mundo, y nadie cambiara eso, o es que acaso, que seria de mi mundo sin mi, pero a veces me pongo a pensar y que seria de mi mundo sin ti, que seria de mi mundo si no tuviera tu leve mirada, tu suave sonrisa, que seria de mi mundo si algún día de estos se acabara mi motor… Tú…

Créeme que es mejor que vivas sin saber quien soy, desde aquí, desde mi anonimato, se que te amo, y que vivo, aun sin ti, se que tengo fuerza cada mañana de levantarme porque tengo sueños aunque digas que los sueños no se cumplen, tengo metas, tengo cientos de hazañas por vivir lejos de ti, por que en realidad te amo, y quiero que seas feliz, es mejor que no sepas quien soy por que correría el riesgo de perderte, y así no sabría como vivir, mi única manera de tenerte es ocultándome en la claridad, no espero nada de ti, ni tu de mí, pero así es como aprendí a vivir. Así es como me valoro, por que no me humillo, tampoco me vanaglorio, solo vivo por mí y por ti de cierta manera, no te necesito para vivir, no eres indispensable, pero si, se siente un vacío tremendo cuando no estas ahí, en tu mundo lejos, muy distante del mío, allí donde quiera que estés siento tu dolor cuando te afliges, siento cada lágrima que derrama tu alma cuando no encuentra consuelo en nada a su alrededor, ignorando que estoy aquí, para acompañarte en tu soledad, para ser tu apoyo cuando no tienes a nadie, pero aún así, es mejor que no sepas quien soy.

Cada día tomo fuerzas, cada día me siento mejor que el anterior, no por ti, por mi, por que me quiero y aunque seas importante, no eres básico, aunque me faltes, y a veces caiga en la soledad, y desee con todas mis fuerzas estar contigo, he aprendido a vivir sin ti, he aprendido que desde el momento en das el primer respiro, tienes que preocuparte por ti, nadie mas va a levantarte una mañana para darte ganas de vivir, tú decides si quieres que esa persona que se encuentra a tu lado sea tu razón de vivir, o no, tú decides si quieres someter tu vida a alguien de manera egoísta, celosa, controladora, de tal manera que si no está contigo no eres feliz, pero yo no, mi amor es libre, yo no necesito nada de ti para ser feliz, sólo me basta con saber que existe en el mundo alguien que no sabe quien soy, pero que en las obscuras noches intuye que existo, este juego del destino es precioso, y ya aprendí como jugar en el, no me importa si te vas, pero si lo haces te extrañaría, nunca estoy pendiente de ti, a veces te ignoro, pero cuando no te ignoro me haces falta, no te escucho, no te veo, no te siento… pero si no estas… te extraño…

Mi amor no se limita a tenerte, mi amor se expande en tu felicidad, por que, a pesar de que no has sabido quien soy, me enseñaste como amar, la vida te pone personas que te enseñan algo, puede que a muchas de ellas ni siquiera las conozcas, pero si reconoces lo que debes aprende

viernes, 8 de octubre de 2010

Empezar a caminar y mentirnos un poco, tal vez no resulte grave, tal vez no sea el peor error. Tal vez si lo hacemos para recuperar esa confianza que un día decidimos perder, valga la pena. Siempre soñamos con esa famosa media naranja, pero no nos damos cuenta que ahí no hay más sorpresas. Mejor es salir, caminar y buscar al mismo tiempo que descubrir esa mitad diferente a nosotros, a ti, con la que combinemos bien, esa será la mejor opción.


Recuerdo que hoy no tenía ganas de nada, me sentía tan cansado y sin ganas que sólo quería dormir, dormir sin ser interrumpido, pero algo en mí me decía que perdería algo que no se puede recuperar. Así que con ese cansancio y esas pocas ganas, decidí ponerme algo liviano, un par de zapatillas, lavarme apenas la cara y mojarme el pelo para que no se note que no me lo lavo hace 3 días, cogí mis llaves, salí de casa y empecé a caminar, a caminar por donde nunca lo hago, a ver recorrer mi vecindario, mi distrito mi ciudad.

Sabía que no ganaría nada, que no encontraría mi media naranja por el camino ni alguien que me declare su amor. Sólo sentí las inmensas ganas de dormir y un gran dolor en los pies por caminar tanto durante todo el día, con sólo una botella de agua y un cereal para recuperar fuerza. Pensé en que sólo tenía que caminar. Eliminar algo que llevo por dentro, y que no se va y a la misma vez no quiero que se vaya cuando pido que desaparezca.

Sabía que había caminado mucho y que necesita regresar, pero ya no lo quería hacer, no quería regresar a casa, regresar al cuarto y poner una canción en el celular para dormir. Por un instante era yo, sólo yo, incluso dejé a mi soledad en casa, ella no me acompañaba, ni ella ni nadie, entonces dije porqué no. Empecé a correr, cada vez más rápido, tenía ganas de correr bajo la lluvia, pero no hubo gotas que ayuden a mi ilusión, la única lluvia que corrió junto a mí, fue esa lluvia de emociones que empecé a sentir cuando por un instante no pensé. Pero paré, paré porque me cansé, porque me faltó el aliento para seguir corriendo, porque sentí que hice lo que quise.

Si la gente pensó que estaba loco, tal vez no me importó, porque pasé una tarde junto a mí.

Las horas habían pasado, yo había dejado de correr, el cereal se había acabo y ya no tenía dinero para una cuarta botella de agua, así que necesitaba regresar. Quise dar media vuelta, pero no sabía hacia dónde. Me encontraba como en medio de la nada, como en un circulo con 20 puerta, sin saber cual elegir. ME CAGUÉ, fue me lo primero que pensé, pero necesitaba calma, así que sólo le di retro a mi rumbo y empecé a caminar sin prisa, aún no quería llegar.

Ya mi mente estaba lo suficiente en blanco y tanto blanco me hacía olvidar, así que decidí recordar, recordar y pensar que fue de mí, si todo esto por tratar de olvidar valía la pena o que si llegando a casa me sentaré en el ordenador, escribiré un poco y luego regresaré a lo que siempre. Sé que no nos podemos mentir por mucho tiempo, pero una tarde tal vez no para mí, ni para el recuerdo, simplemente para la nada, valía la pena. Era la primera vez que algo para la nada valía la pena.

Mi paseo ya había terminado, los letreros y las bocinas empezaban a sonar, era prueba de que regresaba a la ciudad, a mi vida, a la supervivencia porque así lo quiero.

Sentí que no había perdido el día, sentí que se lo había dado a la nada y que nada pasó, que nada sucedió, que fue como dormir, pero ahora dormiría otra vez, ahora sí bajo sábanas y en mi cama, más cansado que al principio, con más sueños, sin necesidad de una música que me recuerde a ti y me mate las ganas de llamarte, sólo echarme y despertar por que aún debo hacerlo.

Ya no quiero una razón para amarte, y sé que no será difícil creer que no existe nada más que tu amor. Sé que me sobra mucho desde que no estás y a pesar de que me dicen que los años son sabios, para mí aún se siente el dolor. Y es que todo el tiempo que pasé a tu lado. Fue un lamento para ti. Pero ya aprendí a quitarle al tiempo los segundos. Me enseñaste tanto, pero se te olvidó una final instrucción, que ya no sé cómo vivir sin tu amor. Fue por ti que empecé a escribir esto y busqué más de mil formas de crear nuevas cosas, de olvidar y de amar. Crearé algo nuevo, pero no por ti, tal vez por mí u otra vez por la nada. Haré que todo lo que me sobra, lleve lo que me falta. Y que esos años que son sabios eduquen a mi infante razón, y esos segundo que les quito al tiempo, me los regalaré, porque mí, porque debo, porque puedo, por que QUIERO.

Y TÚ, qué le das a tu NADA.... ?