La carita feliz.Estaba que no podía más. Mi cabeza se había convertido en una máquina de los recuerdos, estaba procesando información la cuál sólo me llevaba a un objetivo, llorar.
Andaba con gritos de esperanza y desesperanza. Necesitaba de una mano que me brinde su calor.
Nada me hacía olvidar, sentía que no aguantaría más.
Empecé a caminar dentro de un mismo lugar, llorando, rogando, preguntando mis tantos por qué, pidiendo un poco de paz.
Salí a comprar algún dulce que me haga masticar, para olvidar. Nada funcionaba, seguían mis preguntas.
Volví a caminar dentro de la habitación, mirando el piso como la primera vez y preguntando sin poder parar. Necesitaba calmarme, sentía que iba a destrozar. No me podía controlar. Necesitaba paz, aclamaba mi tranquilidad. Tal vez un buen amigo, eso que aún no consigo.
Volví a caminar en la habitación, seguía mirando cada rincón, como buscando algo, sabía que encontraría algo. Encontré un pequeño animal que de lejos no podía distinguir. Ahora mis preguntas eran otras. Me acerqué a ver que era, tal vez necesitaba aplastar ese pequeño bicho. Era una mariposa multicolor.
Me pregunté qué hacía ahí, me pregunté como ingresó. Decidí moverla con el pie y voló hacia otro rincón como escondiéndose.
Cuándo regreso mi mirada a donde estuvo en un principio, observo un pequeño sticker de carita feliz, que sin razón pateé antes de entender.
Retrocedí mi mirada al sticker que ya no estaba más, la mariposa junto con él desapareció.
Empecé a preocuparme, buscaba aquella carita feliz. Mientras mi búsqueda se hacía más minuciosa, la radio cambió de emisión, “Pensando en ti” era la canción que me acompañaba a buscar lo que por un momento pensé era mi expresión que había perdido.
Esa canción representaba lo que hacía en ese momento. Estaba pensando en ese amor que hoy no está más. Pero no era cualquier canción de amor. Era una especial para mí. Su melodía me hacía entender que podía pensar sin sufrir. Que necesitaba entender que todo pasó, y que aún puedo ser feliz. Sabía que todo esto no era coincidencia, sabía que ese amigo que tanto pido y que pensé no tener, me estaba dando esa mano que tanto rogué.
No encontraba la carita feliz, sentía que si no encontraba aquello, perdería mi oportunidad de ser como aquella imagen que nunca se borrará.
Un pequeño bulto minúsculo en el piso me daba una esperanza, con cuidado decido desarrugar esa pequeña bolita de papel, en un principio dudé que eso sea lo que buscaba, no podía entender como se formó así el bulto, si sólo lo pateé, más no lo arrugué.
Con cuidado empiezo a desdoblar, estaba en un estado de paranoia, y sí, era aquél pequeño papel circular mi carita feliz, aquello que dejó esa mariposa multicolor que no volví a ver.
Había entendido el mensaje. Mi fiel amigo y escudero, me estaba pidiendo que sea feliz, que puedo pensar sin sufrir, que no estoy sólo, que lo tengo a Él como mi mejor amigo, y que en el peor y mejor momento, nunca me dejará.
Ahora depende de mí conservar lo que hoy se me ha dado. Aprenderé a vivir, sé que será fuerte, estoy sufriendo tanto tiempo. No sé que bastará ahora, pero no quiero perderme de nuevo.
No puedo decir que esto me cambiará la vida, pero si puedo asegurar que me cambió el día.
Y es que la verdad, yo no sé mañana.
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